Plaza de Torrijos tras la toma de la ciudad en 1937

Paseo del Parque

Málaga y su costa quedaron bastante aisladas del resto del territorio republicano debido a la pronta caída de Antequera en poder de los «nacionales». Sólo les quedaba a los malagueños como posible camino de salida el corredor que suponía la carretera a Almería.
(…)

La Málaga republicana no contaba para su defensa con suficientes medios materiales ni de hombres, además de disponer de una escasa organización. Por el contrario, el llamado bando nacional avanzaba con un cuerpo de ejército de 30.000 soldados, apoyado desde el mar y por la aviación.
(Breve Historia de Málaga)

Málaga había sido bombardeada, y antes los obreros habían destruido el elegante barrio de La Caleta. Por lo tanto, la ciudad presentaba un aspecto desolador. Las autoridades de Málaga habían actuado como si constituyeran una república separada del resto de España, y no se habían organizado bien: de ahí que se dijera que el gobierno central «no quería saber nada de Málaga».

(…) a finales de enero, el diputado comunista y comisario Cayetano Bolívar fue a Valencia para explicar a Largo Caballero la desorganización de los defensores: pero Largo Caballero parece ser que le contestó «Ni un fusil ni un cartucho para Málaga».
(La guerra civil española)